jueves, 28 de abril de 2011

Extractos "Harry Potter y La Orden del Fénix" de J.K Rowling.



1
-'¿Bien?', dijo tío Vernon, recordando Harry sus alrededores. ¿Ahora que? ¿Te han condenado a cualquier cosa? ¿Tienen la pena de muerte?' - agregó como pensamiento esperanzado.
- ‘Tengo ir a una audiencia, ' dijo Harry.’
- ‘¿Y allí te condenarán?’
- ‘Eso supongo’.
- ‘Entonces, todavía tengo esperanzas’.
- ‘Bueno, si eso es todo’, dijo Harry, poniéndose de pie. Necesitaba desesperadamente estar solo, pensar, tal vez mandar una carta a Ron, Hermione o Sirius.
- ¡NO, NO PARA NADA ES TODO!'- gritó tío Vernon.- '¡SIÉNTATE OTRA VEZ!'
- ‘¿Ahora que?'- dijo Harry impacientemente.
- ‘¡DUDDLEY!’, bramó tío Vernon, ‘!quiero saber exactamente lo que le paso a mi hijo¡.
- ‘BIEN’ gritó Harry. Con mal humor y chispas rojas y doradas se dispararon de la punta de su varita, que todavía sujetaba en sus manos. Los tres Dursley titubearon aterrorizados.
-Dudley y yo estábamos en el callejón entre Magnholia Cresents y Wisteria Walk dijo Harry hablando rápido, luchando por controlar su temperamento ‘Dudley se quiso hacer el listo conmigo y yo empuñe la varita, pero no la usé, en eso los dementores nos rodearon’.
- ¿Pero que SON los dementoides? Pregunto tío Vernon furioso. - ¿Que es lo que HACEN?
- ‘Te lo diré’, dijo Harry, ‘ellos te roban la felicidad, y si tienen oportunidad te besan’.
- ‘¿Te besan?’, dijo tío Vernon entornando sus ojos. ¿Besarte?
- ‘Así le llaman cuando sacan tu alma por la boca’.
Tía Petunia hizo una mueca como de un grito silencioso.
- ‘Su alma? Ellos no tomaron su – el todavía tiene su –‘
Ella tomo a Dudley por los hombros y lo sacudió como verificando si ella podía escuchar su alma resonando dentro.

2
Harry bajó las escaleras, muy consiente de que todos seguían mirándolo, mientras guardaba su varita en el bolsillo trasero de sus pantalones.
-¡No te pongas la varita ahí, niño!.-gruño Moody.- ¿Qué pasaría si se acciona? ¡Mejor magos que tu han perdido el trasero!
¿A quién conoces que haya perdido su trasero?.- La mujer de cabello violeta le preguntó a Ojo loco interesada.
-¡No te importa, solo mantén alejada tu varita de tu bolsillo trasero!.-gruñó Ojo Loco.

3
- ¿Que quieres? –dijo agresivamente antes de que Malfoy abriera la boca
-Compórtate Potter, o te haré detener –susurro Malfoy, cuyo lustroso pelo rubio y cuya barbilla afilada eran exactas a las de su padre –Verás, yo, al contrario que tu, he sido nombrado prefecto...lo que significa, que yo, tengo poder para repartir castigos, tu no.
-Sí –dijo Harry –pero tú, al contrario que yo, debes salir de aquí y dejarnos solos
Ron, Hermione, Ginny y Neville se rieron. Malfoy torció el labio
-Dime ¿como te sientes quedando por detrás de Weasley, Potter? -preguntó
-Cállate, Malfoy –dijo Hermione bruscamente

4
-De repente sintieron como una estampida a su alrededor. Obviamente Dumbledore había dado por finalizado su último discurso, y ya todos los alumnos se encontraban de pié dispuestos a abandonar la sala. Hermione pegó un salto, intentando centrarse y ver lo que tenía que hacer.
5
-Ron, se supone que tenemos que acompañar a los de primero e indicarles el camino...
-¡Ah si!- exclamó Ron, que obviamente lo había olvidado. -¡Eh, todos ustedes! ¡¡Enanoooos!!-
-¡Ron!-
-es que lo son, míralos Son Pequeñísimos.
-¡Si!, ¡¡pero no los puedes llamar enanos...!!- Hermione se giró. -¡¡¡PRIMER AÑOOO!!!- Comenzó a llamarlos imperativamente, mientras recorría las mesas. - ¡Por aquí, por favor!
6
Por otra parte, el había visto a Ron hacer espectaculares salvamientos cuando estaban practicando; durante una practica memorable, se había colgado de una mano de su escoba y patear tan fuerte y tan lejos la quaffle de los aros de gol que atravesó el campo completo y entro en el aro central del otro lado; el resto del equipo comparo este salvamento con el que había hecho recientemente Barry Ryan, el guardián de la Selección Nacional de Irlanda, contra el cazador polaco, Ladislaw Zamojski. Hasta Fred dijo que hacia sentir a el y a George orgullosos y que estaban seriamente considerando admitir que eran parientes, algo que habían tratado de negar por cuatro años.
7
Harry no tenía ni el más mínimo deseo de regresar a la Torre Gryffindor tan temprano, ni de contarle a Ron y a Hermione lo que acababa de ver. Lo que hacía a Harry sentirse tan aterrado e infeliz no era que le gritaran o que le hubieran aventado jarras — era que sabía como se sentía ser humillado en medio de una bola de mirones, sabía exactamente como Snape se había sentido cuando su papá lo había ridiculizado, y juzgando por lo que acababa de ver, su papá había sido tan arrogante como Snape siempre le había dicho.
8
Harry se hundió en su cama y desenvolvió el paquete. Un pequeño espejo cuadrado. Era viejo, y estaba un poco sucio. Harry lo sostuvo frente a su cara y vio su reflejo que lo miraba.
Dio vuelta el espejo. En la parte de atrás del espejo había una nota garabateada por Sirius.
9
Este es un espejo de doble sentido, yo tengo el otro del par. Cuando necesites hablarme, dice mi nombre en él; aparecerás en mi espejo y podremos hablar. James y yo lo usábamos para hablar cuando estábamos separados en detención.
10
El corazón de Harry comenzó a correr. El recordaba a sus padres muertos en el Espejo de Erised cuatro años atrás. Iba a poder hablar con Sirius otra vez, ahora mismo, él lo conoció —’
Miro alrededor para ver si había alguien ahí; el dormitorio estaba vacío. Volvió hacia el espejo, lo levanto hacia su cara con sus manos temblorosas y dijo, en voz alta y clara, ‘Sirius.’
Su respiración empaño la superficie del vidrio. Lo sujeto mas cerca, la excitación lo invadió, pero los ojos que parpadearon a través de la niebla eran los suyo.
Limpio el espejo y dijo, a fin de que cada sílaba sonara claramente a través de la habitación:
‘Sirius Black!’
No paso nada. La cara de frustración que le devolvía la mirada era la suya...
Sirius no tenía su espejo cuando cruzo el arco, dijo una voz en la cabeza de Harry. Por eso a pesar del alboroto no servía de nada. Harry se quedo tranquilo por un momento, luego arrojo el espejo al baúl, donde se estrello. Él estaba convencido, por todo, un brillante minuto, que iba a ver y hablar con Sirius otra vez...
La desilusión le quemaba la garganta, se levanto y comenzó a arrojar dentro del baúl las cosas encima del espejo roto —’
Pero después una idea le golpeo... una idea mucho mejor que un espejo... una idea más grande, una idea mas importante... porque nunca antes lo había pensado — Por que nunca lo había preguntado?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Espero que disfruten de mis entradas, las publico con mucho cariño para todos. Y recuerden, este blog se alimenta de comentarios ;D